Cátedra por el Dr. Jorge Reyes Escobar
Sobre Verdad y Método (1960) Gadamer
Notas
La hermenéutica filosófica es una interpretación en el sentido en que pregunta: ¿Cómo se plantea la ontología? Hace una crítica de la obra divida en metafísica y deconstrucción. De esta manera, la unidad en Verdad y Método de Gadamer muestra el campo de tensiones en la filosofía. La tensión hermenéutica adscrita en las tensiones filosóficas sobre cómo hacer inteligible la Verdad (y saber en qué consiste).
Hablar de Hermenéutica es hablar de técnicas de interpretación para develar la Verdad (ontológica). Sólo cuando ésta última se convierte en el eje de dicha interpretación surge el sentido filosófico de la Hermenéutica.
La comprensión es la relación significativa que tenemos hacia el mundo. Es el modelo que explica cómo la experiencia es inteligible. Por lo tanto la relación sujeto-objeto debe incluir el contexto. La verdad no sólo está en la relación sujeto-objeto, sujeto-situación, sino que es una de tantas posibilidades de interpretación abiertas por el trasfondo (contexto) significativo.
“No hay cosas mismas sino interpretaciones de las cosas”
Los criterios de Verdad son señalados (develados) por la Hermenéutica y evaluados por la epistemología.
La verdad ontológica (origen en Heidegger), señala el trasfondo no sólo como un conjunto de costumbres, contenidos, afirmaciones, etc., de una comunidad. Sino como el movimiento del pensamiento en una red de remisiones o red de referencias. Por lo tanto, para Heidegger, el pensamiento nunca remitirá a una esencia sino que seguirá un hilo de referencias cronológicas.
Dicha red de remisiones no es lo mismo que un trasfondo, por lo tanto no está en los objetos y no es producto del conocimiento. Existe entonces una diferenciación de ámbitos de sentido, es decir, el significado no yace en los objetos, ni tampoco el conocimiento está determinado o delimitado. El movimiento a través de las ramificaciones de la red de remisiones da como resultado la ramificación de conocimientos. Sin embargo, se puede y se debe hablar de una unidad, formada por los ámbitos de sentido, referida a una red de remisiones que no depende ni del objeto ni del sujeto.
La pregunta ¿Qué es algo? se convierte en ¿Cómo me acerco a eso?
¿Qué es la verdad para Gadamer?
La tradición define la Verdad Enunciativa como una correspondencia entre dos aspectos. Por un lado está el acuerdo entre el intelecto y el objeto estudiado en cuestión; en segundo lugar tiene cabida el juicio que actúa sobre dicho acuerdo. Esta visión de acercamiento y percepción (de relación) con el mundo resulta reduccionista pues abarca únicamente una proposición racional o cognitiva.
Gadamer se pregunta cuáles son las condiciones que permiten esta concepción de verdad. ¿Cuáles son sus condiciones de posibilidad? Gadamer supone otras condiciones además de las expuestas anteriormente (el acuerdo intelecto-objeto, el juicio) y que además no hacen referencia a fenómenos no cognitivos: condiciones inexaminables no presentes a partir del modelo tradicional de verdad enunciativa.
El problema no está en aceptar el modelo cognitivo de relación con el mundo sino en la pregunta que el modelo de verdad enunciativa se hace a sí mismo. ¿En qué medida es autoreferencial? ¿Qué tipo de conocimiento existe en la autoreferencia? Y es ahí donde Gadamer encuentra la fractura, en que el modelo no puede autojustificarse.
El Método de acercamiento hacia los objetos de la realidad no es unidireccional ni dogmático, es decir, hay formas distintas de referirse a un objeto. ¿Qué justifica esta especialización que permite que un conocimiento no se pulverice en distintos conocimientos y más bien guarden todos la referencia unidireccional? Parece que existe una especie de universalidad, y es ahí donde yace la Verdad.
A este método de acercamiento Gadamer lo define cómo el conjunto de condiciones de posibilidades, de existencia permisible al trabajar en los límites de la verdad enunciativa, y que no aparece como un objeto en particular ni referido a objetos, sino como autoreferencial al preguntarse sobre sí mismo. Es en dicho Conjunto de condiciones de posibilidades donde existe el concepto de Verdad.
Así, una definición superficial y primeriza de Hermenéutica sería el de una disciplina que se refiere a las condiciones de posibilidad del Método cuya estructura autoreferencial inhabilita la posibilidad de entenderlas.
¿Cómo pretende Gadamer dar cuenta de la Verdad cómo conjunto de condiciones de posibilidad?
La elaboración de la Hermenéutica se realizará adscribiéndole en la Filosofía Trascendental, en el campo de la Fenomenología inaugurado por Heidegger. La transformación hermenéutica de la fenomenología.
La legitimidad de la Experiencia de la Verdad (cómo modelo autoreferencial o círculo de la comprensión) se da a través de la separación de la inmediatez experimental de los objetos para centrar la atención en el modo de acercarse a dichos objetos. Este punto de vista ontológico (Heidegger) del cómo, fracciona la experiencia y encuentra en el segundo movimiento, el reflexivo, el espacio donde se manifestará la Verdad.
La reflexión tiene lugar en la experiencia pues la incisión se da ahí: la autorreflexión sobre la separación de lo inmediato. La pregunta se torna en ¿Cómo es que accedemos a lo inmediato? Se deja el foco sobre el enfrentamiento del sujeto y objeto y se convierte más bien en el movimiento reflexivo del sujeto frente a la experiencia misma (sujeto-objeto).
Este movimiento reflexivo viene a cubrir o cerrar la distancia entre la misma reflexión y la separación respecto a lo inmediato. Es esta la crítica central de Gadamer y Heidegger a la Filosofía Trascendental, que intenta cubrir dicha distancia a través de un tercer movimiento externo, la metafísica de la subjetividad.
4 de marzo de 2009
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