¿Cómo se da la ruptura con al inmediatez que dirige a cuestionar la legitimidad de la Verdad?
Gadamer lo plantea en términos de un análisis puramente fenomenológico. Adscribir la Filosofía Trascendental a la Fenomenología de Husserl. Así surgen preguntas sobre el método, preguntas que existen por encima del ser y hacer, es decir, en el conjunto de condiciones de posibilidad. ¿Cómo es posible que el sentido del método? ¿Cuál es su génesis?
El método fenomenológico de Husserl servirá para la Hermenéutica:
La Actitud Natural no se pregunta por la validez de los métodos, por su sentido. No es condenable pues es ahí donde se mueve la ciencia y en general los sujetos. Sin embargo, esta Actitud Natural no se pregunta nunca por su génesis. A partir del momento en que esta pregunta es planteada la actitud natural se convierte en actitud fenomenológica (trascendental). Es así como surge el epojé: neutralizando la actitud natural, preguntando por su modo de referencia (surgiendo en la ruptura con la inmediatez). A través de la epojé surge la intencionalidad, es decir, el modo en que algo cobra sentido de acuerdo al modo de referirnos a él. Es importante señalar que para la fenomenología, la inmediatez por defnición ya está presente en la actitud natural de forma encubierta.
Según Husserl, tras la epoje que ha puesto en evidencia la intencionalidad, se debe realizar una reducción, una reconducción hacia una de las condiciones de posibilidad, la cual es abrazada por la conciencia trascendental, o la estructura de reglas que determinan la dirección intencional que toma nuestro trato con las cosas.
Lo importante para la Hermenéutica será que todo sentido es un sentido intencional, y por lo tanto, los mundos del conocimiento que pueden resultar a veces muy alejados, se aproximan a través de esta red de referencias, esta estructura universal, anónima y a priori que no radica ni en el sujeto ni en el objeto.
Volviendo a Gadamer, la legitimidad o conjunto de condiciones de posibilidad dependen de la intencionalidad. Esta última habrá que develarla a través del movimiento reflexivo entre la ruptura con la inmediatez y el modo de aparecer de algo. Sin embargo, Gadamer (junto con Heidegger) rechaza la reducción de la intencionalidad a través de la conciencia trascendental. Sólo hay Hermenéutica por ese rechazo. El tránsito de la actitud natural a la actitud fenomenológica (trascendental) está atravesado por aporía, pues hay un regreso en el intento de describir el campo de la intencionalidad siendo el sentido de las palabras una actitud natural. Por lo tanto, no hay lenguaje adepto para entrar en la actitud fenomenológica, pero la Hermenéutica es la estrategia mejor adepta para acercarse al conjunto de posibilidades. Sin embargo, no habrá respuesta de manera pura y definida sobre la Verdad. La Hermenéutica sólo podrá describir cómo el proceso está cercado en el ámbito de la intencionalidad, pero no podrá ir más allá. La hermenéutica es universal, según Gadamer, pues la interpretación no está dirigida a cierto tipo de objetos (e. los textos literario), sino porque toma una localización finita del sentido: parte de un fenómeno de actitud natural, pero pregunta por sus condiciones de posibilidad y a partir de eso es que dichas condiciones apuntan a la intencionalidad, es decir, a la manera como está estructurado el campo del sentido (universal, a priori y anónimo).
12 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario