Perdido en el más terrible laberinto encontré en mi errante tarea una recámara. Al entrar me sorprendió encontrar en el extremo dos puertas custodiadas respectivamente por dos esfinges. En eso me llegó un mail a mi Blackberry. Decía: "Una de las puertas representa la muerte, la otra la salida inmediata. Los gatitos alados que las custodian sólo pueden responder una pregunta. Sólo una de ellas habla con la verdá. Chido."
¡Y que me salvo!
27 de noviembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario