Escribo estas palabras desde el fondo del estudio en casa de mis padres. Una casa que no ha sabido sino cambiar y transformarse a lo largo de estos dos años. El piano está desafinado y se nota sobre todo en las octavas. Mi librero ha sido invadido por películas formato VHS con grabaciones de mi padre. El jardín es selva. Las fugas abundan, las paredes fracturadas gritan abandono. Por otra parte, las vecinas que dejé niñas ahora conducen autos increíbles, tienen novios que se peinan para atrás y las ropas les ajustan bastante bien. La ciudad también ha cambiado y con ella las personas que la habitan.
Bienvenido a la agresividad y prepotencia, a la reducción de patrón decorativo del paso peatonal, a la mendicidad avorazada, a la indiferencia arrasadora, a las mañanas soleadas y contaminadas, a las noches lluviosas y delictivas, a la radio basura, las cervezas de jarra, la prensa amarillistas, los tenis Panam, los huevos revueltos con nopales y una lonja de queso panela, las aceras partidas por las raíces de los abedules, el comercio ambulante y mal ortografíado en su publicidad, los granos de sal más finos que en ninguna parte del planeta. Bienvenido, Malvenido.
Oaxaca me pide a gritos que vaya. La Paz y su desierto también. Mi madre quiere llevarme a Colima. Mi padre está deprimido. Mi hermano llega mañana. ¿Y yo, yo que quiero, cómo estoy?
La consternación explicada por Emile Cioran la entendí finalmente ayer por la noche. Me senté junto a Alicia en silencio, antes del comienzo de la misa. Ella parecía mirar lo que había más allá del altar. Le abracé y el sollozo fue irretenible por su parte. Me dolía haber llegado dos meses tarde y se lo dije. "Pero has llegado y eso es lo que importa".
He llegado y eso es lo que importa.
6 de diciembre de 2007
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1 comentario:
disfruta la agresividad, que nadie te deje pasar cuando caminas, la contaminación, el comercio ambulante y el tráfico. y disfruta también esas fiestas, esos tacos, esos amigos, ese sol, esas copas a precio amigo, esa casa con jardín y esa familia.
un beso desde la víspera de un pájaro en llamas. no puedo luchar contra esta marcha que me está matando.
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